Luego de las declaraciones entregadas por el gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, a la prensa antioqueña el pasado 6 de noviembre, en las que aseguró que “En Jarapetó casi que todos los indígenas son empleados del ELN”, las familias pertenecientes al pueblo Dóbida del municipio de Vigía del Fuerte se encuentran en alto riesgo por posibles enfrentamientos entre la Fuerza Pública y grupos armados al margen de la Ley.

La Organización Indígena de Antioquia y el Consejo de Gobierno Mayor, rechazan dichas aseveraciones y deja claro, que tanto las comunidades indígenas de Vigía del Fuerte como las de Murindó, son víctimas del conflicto armado por el que atraviesa el país y por la reocupación territorial de grupos armados al margen de la ley en los territorios que fueron ocupados históricamente por las FARC. Hay que señalar que dicho posible tránsito por los territorios resguardados indígenas, no se da con el consentimiento de las autoridades indígenas.

José Leonardo Domico, Consejero de Gobierno y Representante Legal de la OIA, explicó que la Consejería de Derechos Humanos, se pondrá al frente de la situación y acompañará a las familias afectadas por la posible presencia de grupos armados en territorios indígenas, al asegurar que se buscarán todos los escenarios institucionales para salvaguardar la vida de la población civil.

Recordemos que la zona del Atrato Medio antioqueño, ha sido olvidada históricamente por el Estado colombiano y que la oferta institucional, llega escasamente a los cascos urbanos de estas dos poblaciones, por lo que las comunidades indígenas están sometidas históricamente al flagelo de la guerra, lo que las hace vulnerables y victimas históricas del conflicto armado.

Como Organización Indígena de Antioquia, que representa política y legalmente a las comunidades indígenas del departamento, hacemos un llamado urgente a la Defensoría del Pueblo y al Ministerio Público, así como a las organizaciones defensoras de Derechos Humanos, a accionar toda su capacidad institucional y de gestión, para acompañar de manera inmediata a las más de 50 familias indígenas que habitan esta comunidad de Resguardo Rio Jarapetó.

De otro lado, exigimos a los actores armados legales e ilegales, respetar la vida y la integridad de las comunidades embera Dóbida y Eyábida y a no involucrarla en el conflicto armado, siempre lo hemos manifestado abierta y públicamente: ¡Cuenten con nosotros para la paz, nunca para la guerra!